5 de enero de 2014

Me enamoré de una india



Me gustaste cuando te vi la primera vez. Estabas cabizbaja, con una libreta en la mano, leyendo, y con el bolso en el hombro, ese que está adornado con una figura del Che y que nunca soltabas.  

Tenías una cara redonda, ojos grandes y dos huequitos a ambos lados de la boca cuando reías, chaqueta de mezclilla descolorada, parecías boliviana o peruana... pero entonces te escuché hablar, no cabía dudas, eras cubana.  

El día que nos besamos me gustabas, pero no te quería.

Empecé a enamorarme cuando me guardaste por primera vez un pedazo de un besito de chocolate y descubrí que te encantaba el sexo conmigo. También cuando te brindaste para cuidarme la ocasión en que tenía fiebre, la vez que me hiciste unos frijoles caritas, cuando me recibiste el día que llegué de Las Tunas...

Definitivamente Venus en llama ya estaba enamorado de ti cuando miraste uno de mis armarios, como una fiera hambrienta saborea su presa, ese que dijiste que ocuparías una vez te mudaras conmigo, y definitivamente no salí despavorido al mencionar el matrimonio, los hijos, el cuarto que debías arreglar y el closet que debías construir… te quedan dudas???
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