29 de octubre de 2013

Un buen vino…



Un buen vino, de vez en cuando, es bueno para la salud. Realmente tiene un aroma, un bouquet, que agradece el paladar.

Los hay dulce, espumoso, rosado, tinto, blanco…

Mi preferido es el vino de carne de res. Preferentemente tan seco que sea sólido, acompañado de cebollitas fritas por encima y aliñado desde el día anterior. Ah, y una buena ración de papas fritas con kétchup.

Adoro ese vino….!!!!

28 de octubre de 2013

What’s your name?




What’s your name?
 
Ponía cara de asombro un estudiante universitario cubano. Por dentro reflexionaba, ¿qué coño me preguntará este tipo si él estudió en Rusia? ¿Me estará haciendo un chiste de Álvarez Guede o de Robertico?

Eso fue lo primero que diste. ¿No recuerdas?

Ah, sí. Ya recuerdo.

Entonces, what’s your name?

Tom is a boy and Mary is a girl.

24 de octubre de 2013

Si Sandy regresara…




Si Sandy regresara se encontraría la antena del televisor aún en el piso. No por vagancia, sino porque en el suelo se ve mejor mi televisor Panda. 

Si realmente regresara, también encontraría una familia más preparada. Si me llamara por teléfono y me dijera que tocaría nuestra puerta, antes saldría corriendo con Tula (mi perra) y Yumisisleidis (mi computadora), cada una debajo de mis brazos, para casa de mi abuela. Claro, esa es de placa.  

También hallaría a mi madre, aún histérica cada vez que anuncian lluvia y vientos (eso no ha cambiado), pero también una mujer más madura (como si eso fuera posible…. jajaja), capaz de hacer, nuevamente, varios sacrificios por su familia. No lloraría, no, buscaría vasijas para almacenar agua, las velas más baratas para alumbrar la noche, o incluso cocinaría (cosa que no le gusta) para varias personas (cosa que le gusta mucho menos), acompañada solo por tula y una larga e interminable noche, atestada de silencio.   

Si Sandy regresara, me encontraría en esta ocasión sin celular, sin los mensajes a deshoras que me llegaban de los amigos. Pero también a una persona que aprendió a valorar un poco más el precioso, frágil y diminuto milagro de la vida, ese que casi pareció escapar, cuando tres árboles cayeron sobre mi casa. 


Un recuerdo que olvidar


Así amaneció Santiago de Cuba el 25 de octubre de 2012. En la oscuridad, entre escombros, rodeados de dolor, personas que buscaban afanosamente sus pertenencias, el llanto de los niños, y sobre todo, algo que nunca se me borrará de la memoria, las manos de las personas, casi todas en los ojos, en las bocas, tapando los gritos que querían salir, los ojos que no debían ver… /Foto Omar López Rodríguez

20 de octubre de 2013

Medio vaso…




Hay quienes ven el vaso medio lleno, otros medio vacío. Yo lo que no veo, es el cabrón que me robó 50 centavos...

High speed sex




El sexo del lunes es a “high speed”.


Rico como un café caliente, capaz de perdurar en el ánimo como un buen desayuno con huevos en el estómago, pero rapidito porque a las ocho de la mañana hay que estar en el matutino del centro de trabajo.  


Tienes que saltarte algunos pasos, despreciar el mal aliento, las lagañas e ir directo a la erección de primera hora.  
  

El sexo en los amaneceres del resto de la semana es como una batidora... bajando la velocidad.  

18 de octubre de 2013

Reflexiones infantiles: no quiero ser como el Che (I)





Mami…!!!!!!! Lloraba mi sobrina un día, y con esa carita arrugada, donde los ojos casi se unen a los labios, segundos antes de formar tremenda perreta, le dijo a su mamá que ella no quería ser como el Che.


¿Por qué no quieres ser como el Che? Le preguntó, segura que era una de esas frases impredecibles, típica de una pequeña de dos años, pero que como buena curva a duras penas ves donde va a caer.  


El Che fue a pelear y se murió. Respondió apresuradamente.


Bebita él fue un hombre justo, nació en otro lugar y vino a Cuba a luchar para que niño como tú pudieran ir a la escuela. Él era valiente, defendía a las personas pobres, y no dejaba que nadie maltratara a un niño. Por eso es que los niños deben ser como el Che.  


Varios minutos después, sin que el rostro cambiara ni una arruga de lugar. Pero él era hombre, tenía barba, se fue a la montaña y lo mataron. ¡Y yo no quiero morir! Y comenzó el largo llanto…

Nota: milagrosamente, no preguntó por el comunismo...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...